viernes, 3 de abril de 2026

Pensamiento y razonamiento críticos

El pensamiento crítico se define como aquel proceso mental que facilita la toma de decisiones y la resolución de problemas a partir de actividades cognitivas como el análisis, interpretación y evaluación del conocimiento.

Con el pensamiento flexible la persona es capaz de actualizar las creencias y acercarse a un nuevo conocimiento sin temor. La flexibilidad cognitiva es la capacidad para adaptar las estrategias de pensamiento a las condiciones ambientales. Es decir, cómo el pensamiento genera soluciones, juicios, etc., de acuerdo a las situaciones que se le presentan, es decir, las personas son capaces de identificar, modificar y generar nuevas técnicas cognitivas para la adquisición de nuevos conocimientos.

Predisposiciones y creencias
La RAE define los términos “creencia” y “predisposición” como conformidad con algo que preparar o dispone anticipadamente algo o el ánimo de alguien para un fin determinado.
Atendiendo a estas definiciones, las predisposiciones y creencias limitan el pensamiento crítico porque se presentan como creencias que no cambian. Así, gran parte del pensamiento “es arbitrario, distorsionado, parcializado, desinformado o prejuiciado”.

Pensamiento crítico y aprendizaje permanente
Para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el aprendizaje permanente es una actividad integrada a la vida en todas sus áreas: estudio, empleo y vida cotidiana y puede ser de carácter formal, no formal o informal. Se identifica la desigualdad (sociedad, geografía, economía) y la exclusión (género, raza, etc.) en la educación como frenos para el aprendizaje. También identifica factores como falta de tiempo, preferencia por otras actividades o falta del hábito de aprender constantemente. Otro obstáculo es la desinformación existente en la red. 

Pensamiento crítico en la resolución de problemas

La importancia del pensamiento crítico en la resolución de problemas se encuentra vinculado con la formación de personas capaces de enfrentar los retos del futuro y mejorar las condiciones de vida de las naciones. (Zona y Giraldo, 2017). Por otro lado, permite el desarrollo de los individuos en aspectos personales y profesionales, por lo que debe ser potencializado en todo momento y contexto. Asimismo, el pensamiento crítico implica ejecutar nuestros planes y por ende requiere de la solución de problemas. (Saiz y Rivas, 2012).

La influencia del pensamiento crítico enfatiza en la identificación de habilidades, actitudes y criterios respecto al conocimiento, para generar soluciones a las diversas problemáticas del contexto actual, las cuales pueden ser resueltas por personas críticas y reflexivas y comprometidas. (Zona y Giraldo, 2017).
Algunos obstáculos que se identifican dentro de esta relación es la necesidad de mantener un interés por establecer niveles de exigencia mayores en las aulas, replantear nuevas formas de intervención que incluyan problemas auténticos de la vida diaria, donde se generen múltiples soluciones de manera justificada. (Zona y Giraldo, 2017).

Pensar de manera crítica implica establecer un juicio adecuado para lograr una buena argumentación y es necesario generar una reflexión que sea útil para resolver problemas. Otro obstáculo es el suprimir ideas equivocadas, además de tomar conciencia sobre limitaciones en nuestro propio pensamiento y en la manera de resolver problemas de forma cotidiana, esto con base en la reflexión constante (Saiz y Rivas, 2012)

Jiménez, Martillo y Aguayo (2018) indican que la persona crítica ante una toma de decisión, primero razona sobre las posibilidades, luego transfiere su crítica y activa el pensamiento estratégico, que a su vez le permite a la persona tomar decisiones acertadas en el campo de acción. La relación entre el pensamiento crítico y el liderazgo es vital para la toma de decisiones.

En lo que toca a los sistemas sociopolíticos y económicos del entorno, su responsabilidad es la de promover las condiciones de igualdad e inclusión en la educación. Es decir, generar los espacios formativos en los que el pensamiento crítico pueda ser desarrollado. Una vez establecido el hábito, el individuo podrá continuar desarrollándolo en los diferentes ámbitos de la vida.

Respecto a los sistemas formativos, el docente gestiona la capacidad de aprender a aprender, mediante el diseño de la instrucción, los métodos y las herramientas y la utilización de estrategias adecuadas para conducir al estudiante a desarrollar sus habilidades cognitivas y la metacognición y sería de esperar que motive al individuo a pensar críticamente y a aprender, resultando en nueva motivación.

Por lo anterior, es necesario investigar y evaluar de manera efectiva los resultados, es decir, cómo se desarrolla el pensamiento crítico y cómo facilita la adquisición de las competencias laborales requeridas. Es importante para adquirir aprendizajes que faciliten el desempeño en la vida personal y social, y promueve una educación que apoye la construcción del conocimiento por medio de la reflexión y el pensamiento crítico. (Núñez, Ávila y Olivares, 2017).


Impacto del pensamiento crítico en las habilidades para el campo laboral
https://www.redalyc.org/pdf/6882/688273450007.pdf

Luisa Rosa Isela Aguilar Vargas1
https://orcid.org/0000-0003-1173-5902
Universidad Da Vinci, Ciudad de México, México. E-mail: laguilar19@udavinci.edu.mx

Ivonne Tatiana Alcántara Llanas
https://orcid.org/0000-0002-2561-3992
Universidad Da Vinci, Ciudad de México, México. E-mail: ialcantara@udavinci.edu.mx

Karla América Braun Mondragón
https://orcid.org/0000-0002-8351-4386
Universidad Da Vinci, Ciudad de México, México. E-mail: kbraun19@udavinci.edu.mx

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